Sergei besó a su hija en ambas mejillas y comprendió. La conocía demasiado bien como para ignorarlo, ya no era el único y más importante hombre en la vida de su hija. El amor puro y filial ahora tenía competencia. Sergei lo entendió inmediatamente y entendió también que no tenía ninguna chance de ganar. Su hija pronto se alejaría de él para emprender una nueva vida.
No comments:
Post a Comment